Lectura fácil
La corporación Atresmedia agita el panorama televisivo este verano con el reciente estreno de Ágata y Lola, la nueva producción original de Atresplayer que llegó a la plataforma el pasado domingo 12 de julio. La ficción nacional seguirá una estudiada hoja de ruta comercial que la llevará próximamente a desembarcar y emitirse en abierto a través de la pantalla tradicional de Antena 3. Avalada por los mismos responsables detrás de éxitos de la crítica como 'Hierro' y 'Rapa', este título promete recuperar el espíritu más puro de las series tradicionales 'de siempre', vertebrándose sobre dos personajes femeninos potentes, complejos y sumamente necesarios.
Protagonizada por las actrices Eva Martín y Mireia Oriol, la trama se presenta como un sólido procedimental policiaco que gira en torno a la poderosa alianza establecida entre dos mujeres diferentes: la empática e impulsiva inspectora Lola Castro y su compañera Ágata Díaz, una documentalista adscrita al archivo policial que se encuentra dentro del espectro autista. Juntas empiezan a colaborar de forma accidental en un caso criminal y acaban forjando una amistad que rompe estereotipos, cuya visibilización en los formatos audiovisuales de Ágata y Lola resulta de vital importancia.
Un liderazgo femenino en un entorno policial
Por un lado, la selección de esta carismática dupla sitúa bajo los focos el trabajo de dos mujeres con personalidades diferentes en un contexto históricamente masculino como una comisaría de Policía. Una de ellas, la inspectora encarnada por Eva Martín, ejerce como la jefa del grupo de Homicidios aportando “un liderazgo femenino, construido desde la escucha y orientado a sacar lo mejor de cada miembro del equipo. Lola es alguien que ve muy bien a los demás. Es una mujer empática que sabe ver las fortalezas de cada uno”, describe la propia actriz en conversación telefónica concedida a verTele.
Resulta interesante ver este punto de vista alternativo dentro de una serie de misterio que se adentra en un entorno habitualmente masculino. Pocas ficciones policiacas actuales cuentan con dos protagonistas femeninas que carguen con el peso de la investigación. El carácter de Lola será la llave que le permita ver en Ágata todo lo que la hace especial. Además, la interpretación rompe clichés al mostrar a una líder imperfecta en lo personal que lleva una vida familiar caótica y desordenada.
El trasfondo social y la inclusión en Ágata y Lola
El contrapunto perfecto lo aporta Ágata, una apasionada de la criminología cuya carrera en el cuerpo de policía se vio interrumpida tras sufrir un bloqueo durante un operativo, lo que derivó en un diagnóstico formal de autismo. Su papel, defendido por Mireia Oriol, aporta una valiosa visibilización a una condición neurodivergente cuyo diagnóstico en España se ha cuadriplicado en diez años, según informes publicados por elDiario.es, y que no es habitual ver representado en la televisión actual.
Al abordar esta representación, Eva Martín destaca la absoluta rigurosidad mantenida por todo el equipo a la hora de plasmar esta realidad. “El trabajo que ha realizado Mireia es excepcional, riguroso y muy documentado. Todos lo tuvimos muy en cuenta porque la gran clave de Ágata y Lola es mostrar cómo el autismo se integra de forma natural dentro de un entorno laboral plenamente inclusivo”, explica la actriz. A lo largo de sus 8 episodios semanales, las protagonistas resuelven casos complejos mientras aprenden a comprender y respetar sus mundos divergentes.
El sello inconfundible de Portocabo en Galicia
La serie es una producción de Atresmedia en colaboración directa con Portocabo, la productora gallega responsable de éxitos como 'Hierro' y 'Rapa', aplaudidas ficciones de Movistar Plus, además de 'Honor', que se vio en Antena 3. Con estos títulos comparte un sello de identidad intrínseco de calidad. El primer pilar de la factoría es el magnetismo de su pareja protagonista, actrices que llevan todo el peso de las tramas en Ágata y Lola. Su evolución mutua en pantalla termina superando en interés a cualquier giro imprevisto del libreto.
Asimismo, destaca la firme apuesta de Portocabo por rodar en escenarios y exteriores naturales, eligiendo en esta ocasión la ciudad de Vigo. Esta localización contribuye de manera decisiva a la necesaria descentralización de la ficción española, mostrando la riqueza de la península. Los exteriores de la costa gallega aportan en pantalla un soplo de aire fresco visual que enriquece la atmósfera de misterio de cada capítulo de la producción.
El regreso al procedimental de televisión clásico
Por último, lo que diferencia a la producción de Ágata y Lola es su condición de regreso a las series 'de siempre', aquellas que huyen de la ambición de reinventar géneros y eligen narrar una historia bien planteada a un ritmo pausado, alejado del consumo de maratón en plataformas. El formato procedimental clásico con capítulos independientes y autoconclusivos es a día de hoy una auténtica rareza en la televisión patria actual.
Se defiende la valentía de apostar por este tono pausado; un estilo 'feel good' que el espectador agradece enormemente en la actualidad mientras acompaña a las inspectoras de Ágata y Lola a investigar crímenes con inteligencia.
Añadir nuevo comentario