El aumento de las temperaturas debido al cambio climático podría reducir significativamente la actividad física a nivel mundial. Un estudio internacional advierte que el calor extremo fomentará el sedentarismo.
Un estudio internacional con participación española advierte que los bosques europeos podrían sufrir un 20 % más de daños por incendios, tormentas y plagas de insectos a finales de siglo.
El año 2025 cerró como el tercer más cálido jamás registrado, con una temperatura media global de 14,97 °C, según datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).