La combinación de calor extremo y humo de incendios forestales aumenta los riesgos para la salud, especialmente respiratorios, cardiovasculares y mentales.
Los incendios forestales y el calor extremo aumentan los riesgos para la salud. El humo puede causar enfermedades respiratorias, cardiovasculares y problemas mentales, especialmente en las personas más vulnerables.
La exposición prolongada a la contaminación del aire influye directamente en la composición corporal, aumentando la grasa y reduciendo la masa muscular.
El último informe mundial de calidad del aire de IQAir advierte que solo el 14 % de las ciudades respira aire limpio y cumple con las directrices de la OMS para partículas finas (PM2,5).
Un estudio de Ecologistas en Acción y la campaña Clean Cities revela que el 96 % de los entornos escolares en 66 municipios españoles supera los niveles recomendados de dióxido de nitrógeno (NO2) por la OMS, debido principalmente al tráfico urbano.
La contaminación del aire aumenta desigualdades en barrios vulnerables, afecta la salud y economía. Soluciones como supermanzanas, calles escolares sin tráfico y transporte sostenible promueven justicia climática y entornos urbanos saludables.