El 10 % más rico de la población produce casi la mitad de los gases responsables del cambio climático, cuatro veces más que lo que produce el 50 % menos pudiente.
Tomar medidas para mitigar el cambio climático y reducir los niveles de contaminación del aire tendrá un beneficio colateral significativo para la salud del recién nacido.
Los cuatro gases más contaminantes son el el dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y las partículas de suspensión. Todos ellos, en exceso, pueden provocar consecuencias perjudiciales en la salud.
La contaminación del aire en las ciudades y fuera de ellas es un asunto muy relevante, pues se trata de un problema que afecta negativamente a la sostenibilidad ambiental y, como consecuencia, a nuestra propia salud.