Un estudio revela que la contaminación del aire afecta la función cognitiva a corto plazo, reduciendo la concentración y la capacidad de interpretar emociones.
La exposición a contaminantes atmosféricos como las partículas PM2,5 y PM10 se asocia con una mayor duración de síntomas de covid persistente, en parte debido a su impacto en la gravedad de la infección aguda.
El 96 % de las personas que viven en ciudades europeas están expuestas a niveles de partículas finas que superan los límites seguros establecidos por la Organización Mundial de la Salud.
Un estudio realizado por Ecologistas en Acción en nueve ciudades españolas revela que el 13% de las áreas cercanas a colegios excede el límite legal de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2).