La contaminación lumínica, un problema poco conocido, impacta la salud humana y los ecosistemas. Heike Mai lidera en Jerez un proyecto que busca reducir la iluminación artificial innecesaria y fomentar un equilibrio entre luz y oscuridad.
El 85 % de la población mundial está expuesta a la contaminación lumínica, un problema ambiental que impide la visibilidad de las estrellas y afecta negativamente a los ecosistemas.
Una investigación alerta de que la contaminación lumínica en toda Europa está experimentando un aumento, lo que supone un peligro para los ecosistemas naturales.