Cuando terminamos un empleo, debemos recibir un finiquito que incluye el sueldo de los días trabajados, vacaciones no disfrutadas, pagas extraordinarias y, si corresponde, una indemnización.
Las empresas ya no podrán despedir automáticamente a empleados con incapacidad permanente sobrevenida. El trabajador puede decidir quedarse y pedir ajustes en su puesto o un traslado.
La vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunció una propuesta para prohibir el despido automático como primera opción en casos de discapacidad sobrevenida.
UGT demanda que el coste mínimo del despido en España sea equivalente a al menos seis meses de salario del trabajador, y aboga por restablecer las indemnizaciones a 45 días por año trabajado, en lugar de los 33 establecidos por la reforma laboral de 2012.
Actuar sobre el coste del despido es una de las medidas 'clásicas' que muchos economistas recetan recurrentemente para para mejorar la calidad del empleo, sobre todo cuando se acerca una campaña electoral.