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La coalición sindical Cemsatse, integrada por el Sindicato Médico de Ceuta y el sindicato de enfermería SATSE, ha anunciado la convocatoria de una huelga sanitaria de 24 horas en toda el área de Ceuta para el próximo 24 de septiembre. La organización asegura que la medida pretende lanzar un “SOS” ante el deterioro que, según denuncia, atraviesa el sistema sanitario de la ciudad autónoma tras el fuerte incremento de la presión asistencial provocado por la llegada de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos a finales de julio.
La convocatoria afecta tanto al personal sanitario como al no sanitario dependiente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), organismo del Ministerio de Sanidad encargado de gestionar las competencias sanitarias en Ceuta. Los sindicatos sostienen que la situación ha alcanzado un punto crítico y consideran que la falta de respuestas por parte de la Administración les ha llevado a adoptar la medida de protesta más contundente.
Un calendario de movilizaciones antes del paro
La huelga sanitaria no será la primera acción reivindicativa. Cemsatse ha diseñado un calendario de movilizaciones que comenzará esta misma semana con una concentración convocada para el jueves a las 11:00 horas frente al Hospital Universitario de Ceuta (HUCE).
Al día siguiente, también a las 11:00 horas, tendrá lugar una manifestación ante el Centro de Salud Otero, edificio que alberga la Dirección Territorial del Ingesa. Ambas protestas se desarrollarán bajo el lema “Por la sanidad pública, la dignidad de los profesionales y de los pacientes”, con el objetivo de visibilizar el malestar del colectivo y reclamar soluciones inmediatas.
El sindicato hace un llamamiento expreso a toda la plantilla, independientemente de su categoría profesional, para que participe en las movilizaciones y respalde la huelga sanitaria prevista para el 24 de septiembre.
Los sindicatos insisten en que no reclaman mejoras salariales con esta huelga sanitaria
El presidente del Sindicato Médico de Ceuta y del Colegio de Médicos de la ciudad, el otorrinolaringólogo Enrique Roviralta, ha subrayado que la convocatoria no responde a reivindicaciones económicas. Según explica, el propósito es denunciar el deterioro de la calidad asistencial y la creciente sobrecarga que soportan los profesionales.
Roviralta afirma que numerosos trabajadores acumulan un elevado nivel de desgaste físico y emocional y asegura que algunos compañeros ya se encuentran de baja laboral, mientras que otros podrían sufrir secuelas permanentes derivadas de la presión asistencial. A su juicio, el principal problema es que las administraciones “niegan” la gravedad de la situación, lo que impide adoptar medidas eficaces para aliviar la carga de trabajo.
El dirigente sindical también advierte de que teme la imposición de unos servicios mínimos muy elevados durante la jornada de huelga sanitaria, circunstancia que, en su opinión, podría limitar el alcance de la protesta.
En el comunicado difundido por Cemsatse, la organización acusa al Ministerio de Sanidad de mantener una actitud de “impasibilidad” ante la emergencia sanitaria que, según sostiene, vive Ceuta. Los sindicatos rechazan igualmente las declaraciones realizadas por el departamento ministerial, al considerar que minimizan o niegan la existencia de un colapso en el sistema público de salud de la ciudad.
Desde SATSE, su secretaria general en Ceuta, Elisabeth Muñoz, asegura que el Ingesa ha descartado cualquier alternativa distinta a la huelga sanitaria porque, según afirma, presenta una imagen de normalidad que no se corresponde con la realidad diaria de hospitales y centros de salud. La representante sindical sostiene que los datos oficiales “camuflan” la situación y que las consecuencias recaen sobre todo el personal, tanto sanitario como administrativo y de apoyo.
Cemsatse concluye que la sanidad ceutí ha superado su capacidad operativa debido a problemas estructurales que ya existían y que, aseguran, se han agravado con el aumento extraordinario de la demanda asistencial registrado desde finales de julio.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), organización de la que forma parte el Sindicato Médico de Ceuta, ha mostrado públicamente su apoyo a la convocatoria.
En un comunicado, la CESM defiende que la huelga sanitaria no es la causa de la crisis sanitaria, sino la consecuencia de una situación que los profesionales llevan años intentando sostener mediante un esfuerzo extraordinario. La organización añade que el sacrificio constante de médicos y sanitarios no puede convertirse en el plan de contingencia permanente de la Administración y recuerda que la finalidad de la protesta es garantizar que pueda seguir prestándose una asistencia sanitaria de calidad.
La versión del Ingesa: más contrataciones y ocupación hospitalaria al 50 %
Frente a las denuncias sindicales, el Ingesa mantiene que la respuesta ofrecida durante las últimas semanas ha sido “rápida, eficaz y eficiente”, destacando especialmente el trabajo desarrollado por los profesionales sanitarios.
Según el balance difundido por el organismo, desde el inicio de la crisis se han realizado más de 100 contrataciones para reforzar la atención sanitaria en Ceuta. Además, los datos del Departamento de Estadística y Control de Gestión del HUCE indican que la ocupación media de camas durante el mes de agosto fue del 50 %, incluyendo tanto a la población ceutí como a la población migrante, lo que equivale aproximadamente a un centenar de camas disponibles.
Las cifras oficiales también reflejan que entre el 31 de julio y el 31 de agosto se registraron 10.725 asistencias a personas migrantes. De ese total, el 60 % fue atendido en dispositivos de Atención Primaria, mientras que el 40 %, es decir 4.250 asistencias, correspondió al servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta.
Durante ese mismo periodo, Urgencias atendió una media de 133 pacientes migrantes al día, y la actividad total del servicio aumentó en 77 asistencias diarias respecto al mismo periodo de 2025. Asimismo, el número de ingresos hospitalarios ascendió a 355 pacientes, lo que supone 75 ingresos más que un año antes.
Pese a estos datos, fuentes del Ingesa han reiterado que la situación no puede calificarse de colapso y sostienen que la disponibilidad de camas demuestra que el hospital continúa manteniendo capacidad asistencial.
Dos visiones enfrentadas sobre el estado de la sanidad ceutí
La convocatoria de huelga sanitaria pone de manifiesto el profundo desacuerdo existente entre los representantes de los trabajadores y la Administración sanitaria sobre el estado real del sistema de salud en Ceuta.
Mientras Cemsatse considera que la ciudad atraviesa una emergencia asistencial que compromete la atención a pacientes y las condiciones laborales de los profesionales, el Ingesa defiende que los refuerzos de personal y los indicadores de ocupación hospitalaria evidencian que la respuesta del sistema está siendo suficiente.
El 24 de septiembre será, por tanto, una fecha clave para una protesta con la que los sindicatos pretenden reclamar medidas estructurales y abrir un nuevo escenario de diálogo sobre el futuro de la sanidad pública en la ciudad autónoma.
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