Desarrollan nanopartículas que atacan tumores de próstata con precisión

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28/02/2025 - 08:30
Detalle de la ilustración generada por IA que representa cómo actúan las micelas para liberar el fármaco

Un equipo de investigación del Instituto de Investigaciones Químicas (IIQ), un centro de investigación conjunto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Sevilla (US), ha logrado desarrollar dos tipos de nanopartículas orgánicas que tienen la capacidad de dirigirse de manera específica hacia los tumores de próstata.

Una vez localizadas en el tumor, estas nanopartículas liberan una cantidad adecuada de medicamento que resulta eficaz para eliminar las células cancerígenas.

Nanopartículas orgánicas mejoran la administración de fármacos

Según una comunicación del CSIC, este logro, cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Journal of Controlled Release, representa un avance significativo en la búsqueda de terapias oncológicas más precisas y efectivas. En detalle, los investigadores diseñaron dos variedades de nanopartículas orgánicas, conocidas como micelas, que están basadas en materiales polidiacetilénicos (PDA).

Estas micelas se utilizan para administrar el fármaco conocido como docetaxel (DTX), un medicamento que se emplea en el tratamiento del cáncer de próstata, mediante un proceso de direccionamiento tanto pasivo como activo, lo que permite que el fármaco llegue de forma más eficiente y selectiva al tumor.

Tratamientos anticancerígenos selectivos y de baja toxicidad

El investigador principal de este estudio, Noureddine Khiar, explicó que las micelas y nanopartículas utilizadas en la investigación fueron meticulosamente diseñadas basándose en los avances más recientes en el campo de la nanomedicina. Según destacó, el desarrollo de estas estructuras nanométricas implicó la optimización de diversos parámetros clave, como su tamaño, topología y química de superficie. Gracias a esta optimización, las micelas tienen la capacidad de dirigirse de manera selectiva hacia las células tumorales, facilitando así la liberación controlada y eficaz del fármaco anticancerígeno en el sitio específico del tumor. De esta manera, el objetivo principal de la investigación es lograr la erradicación de las células cancerosas de manera más eficiente y con una menor toxicidad para los tejidos sanos circundantes.

Actualmente, los tratamientos convencionales empleados para combatir este tipo de cáncer, entre ellos la cirugía, la quimioterapia y el uso de nanopartículas, presentan diversas limitaciones que afectan su eficacia. En muchos casos, estas terapias no logran eliminar completamente las células tumorales, lo que puede derivar en recurrencias de la enfermedad. Además, la falta de especificidad de estos métodos conlleva daños colaterales en los tejidos sanos del paciente, lo que no solo provoca efectos secundarios severos, sino que también puede generar resistencia a los medicamentos administrados y comprometer la respuesta inmunológica del organismo.

Entregas más precisas

Ante estos retos significativos, la investigación científica ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo de sistemas de administración de fármacos más avanzados, específicamente diseñados a escala nanométrica, utilizando nanopartículas. Estos sistemas permiten una entrega más precisa de agentes terapéuticos y de diagnóstico, favoreciendo una mayor selectividad en el tratamiento y reduciendo al mínimo los efectos adversos. Según explicó Khiar, esta estrategia de administración de fármacos se basa tanto en mecanismos de direccionamiento pasivo como activo, lo que mejora la eficacia del tratamiento al concentrar el fármaco en el tejido tumoral y minimizar su dispersión en otras áreas del cuerpo. Así, se espera que este enfoque innovador no solo optimice los resultados clínicos en pacientes con cáncer, sino que también represente un avance significativo en el desarrollo de nuevas terapias oncológicas más seguras y efectivas.

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