Desde el 3 de julio, todas las botellas y envases en la Unión Europea deben tener los tapones de plástico unidos al recipiente, como parte de un esfuerzo para reducir el uso de plásticos de un solo uso y combatir la contaminación.
Un equipo de investigadores de las universidades McGill y de Montreal ha desarrollado un método avanzado para convertir el dióxido de carbono (CO₂) en metano utilizando nanocúmulos de cobre como catalizadores.