La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, puso en valor que el Gobierno destinó 993,4 millones de euros desde 2018 a proyectos de investigación e innovación contra el cáncer, ya que “son la gran esperanza contra esta enfermedad”.
El espíritu del proyecto es tener en cuenta las necesidades de los pacientes con TEA: “Hay personas que necesitan que los atiendan a primera hora de la mañana o a última”.
Aunque este concepto se popularizó en España en la pandemia, ha vuelto a salir a la palestra por la cantidad de personas adictas a él. Cuidado, porque apuntarse a esta moda perjudica la salud emocional según los expertos.
La productividad en España ha mejorado, pero sigue por debajo de la media europea. Factores como la baja inversión, la falta de personal cualificado y la cultura del presentismo afectan la eficiencia.