Real Betis y la camiseta hecha con naranjas que defiende los espacios verdes de Sevilla

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El Betis se viste de naranja por los espacios verdes de Sevilla

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El Real Betis Balompié ha vuelto a convertir el fútbol en altavoz climático con una camiseta tan sorprendente como simbólica: una equipación fabricada con fibra de naranjas que reivindica el papel de los árboles y los espacios verdes en la ciudad. En el próximo partido de Liga frente al Rayo Vallecano, el club verdiblanco lucirá esta prenda especial dentro de su plataforma de sostenibilidad Forever Green, reforzando la idea de que cuidar el barrio es el primer paso para cuidar el planeta.

Una camiseta hecha con naranjas y pensada para la ciudad

La nueva equipación, diseñada por Hummel, es pionera por los materiales que emplea y por el mensaje que transmite. Está confeccionada con una mezcla de bajo impacto ambiental que incluye un porcentaje de fibra orgánica procedente de pieles de naranja, fibras Lyocell obtenidas de celulosa de la madera y poliéster reciclado, eliminando así el uso de plástico virgen y transformando residuos en un tejido técnico suave, transpirable y resistente. El objetivo es visibilizar la importancia del patrimonio natural urbano, los espacios verdes, como herramienta para rebajar temperaturas, generar refugios climáticos y mejorar la calidad de vida en las ciudades.

Más allá de la innovación material, la camiseta se integra en la campaña “La vida en verde comienza en el barrio”, que pone el foco en los árboles y especialmente en los naranjos, como pieza clave del paisaje sevillano. El Betis aprovecha el impacto mediático de un partido de Liga para recordar que los árboles no son un simple elemento decorativo: dan sombra, amortiguan el efecto isla de calor, mejoran la calidad del aire y ayudan a gestionar el agua de lluvia como un sistema de drenaje natural a escala de barrio.

Olor a azahar y diseño con mensaje por los espacios verdes

Uno de los elementos más llamativos de la equipación está en la espalda. Los dorsales presentan un diseño perforado inspirado en la textura de la piel de naranja e incorporan tecnología scratch and sniff, una tinta sostenible y libre de químicos que desprende olor a azahar al rascarla. De este modo, el mensaje de la camiseta no solo se ve, también se “respira”, conectando con uno de los aromas más característicos de Sevilla y reforzando el vínculo entre identidad local y conciencia ambiental.

La estética completa el discurso. Se trata de una edición limitada de aire retro, con una paleta cromática que combina el verde corporativo del Betis con un tono más oscuro inspirado en las hojas del naranjo y el tradicional color albero, tan presente en la arquitectura y los espacios históricos de la ciudad. En el dorso, la textura orgánica de la numeración cierra el homenaje al fruto que se ha convertido en símbolo del paisaje urbano sevillano.

“Crecer en verde”: cantera, barrio y futuro

La presentación tuvo lugar en la Plaza de Doña Elvira, uno de los rincones más emblemáticos del barrio de Santa Cruz, rodeado de naranjos. En un acto cargado de simbolismo, Joaquín Sánchez, leyenda bética y consejero del club, y Rafael Gordillo, presidente de la Fundación Real Betis, alzaron a un niño de la Escuela Betis para que recogiera la camiseta de entre las ramas de un naranjo. La escena sirvió para ilustrar el lema “crecer en verde”: unir el modelo de cantera con la idea de una ciudad más saludable y sostenible pensando en los espacios verdes.

Desde la Fundación se subraya que la formación en el Betis va más allá de lo deportivo e incluye valores como el respeto, el compromiso y la responsabilidad colectiva. La campaña plantea que proteger el barrio es el primer paso para proteger el planeta, y que lo que hoy se siembra en los estadios y en las calles acabará influyendo en el debate climático global del mañana. La educación ambiental se sitúa así en el centro del proyecto, con el fútbol como herramienta pedagógica y de movilización social.

Árboles urbanos: salud, clima y drenaje natural

La iniciativa por los espacios verdes cuenta con el respaldo de expertos del ámbito académico que refuerzan el discurso técnico de la campaña. El catedrático de Botánica Eugenio Domínguez Vilches recuerda que el arbolado urbano es una infraestructura sanitaria invisible: los árboles retienen y absorben contaminantes, mejoran la calidad del aire y repercuten directamente en la salud de la población. Un naranjo en una calle, insiste, puede resultar tan importante para el bienestar ciudadano como una medida de regulación del tráfico.

Por su parte, el profesor de Arquitectura Miguel Ángel Campano destaca el arbolado como infraestructura climática que hace las calles más habitables. La sombra reduce la radiación solar sobre las personas y la evapotranspiración de las copas limita la radiación emitida, generando confort térmico bajo los árboles. Además, un viario bien arbolado contribuye a una mejor gestión del agua de lluvia, suavizando los picos de escorrentía y reduciendo la presión sobre la red urbana durante episodios de precipitaciones intensas.

El fútbol como altavoz de la emergencia climática

Con esta acción, el Betis da un paso más en la evolución de su partido icónico de la sostenibilidad, que cada temporada centra el foco en un reto ambiental concreto. Si en anteriores ediciones la atención se dirigió a la economía circular, el uso de materiales reciclados, la gestión del agua o incluso la problemática de las algas invasoras en el litoral andaluz, este año el relato se traslada al corazón de la ciudad: el ecosistema urbano y, en particular, sus árboles.

El club verdiblanco busca aprovechar el magnetismo del fútbol para llegar a públicos menos sensibilizados con los temas ambientales. El partido frente al Rayo Vallecano y la nueva camiseta se convierten así en una plataforma para inspirar conciencia, abrir debates y promover acciones en defensa del arbolado y de los espacios verdes. En un mundo crecientemente urbano, con más de la mitad de la población mundial viviendo ya en ciudades y una previsión que roza el 70 % en las próximas décadas, proteger el paisaje urbano se presenta como una prioridad estratégica.

En este contexto, el Betis plantea los árboles y los espacios verdes como una de las herramientas más eficaces para responder desde lo local a la crisis climática global. Una camiseta hecha con naranjas, un aroma a azahar y un mensaje nacido del barrio se convierten en el hilo conductor de una campaña que une identidad, deporte y sostenibilidad en un mismo color: el verde.

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