La Ley de Interrupción del Embarazo, está a esperas de ser revisada porque en el caso de grave discapacidad o anomalías físicas y mentales en el feto o de gran riesgo para la salud de la madre, permite abortar hasta el momento del nacimiento.
Es necesario mejorar el diagnóstico y los tratamientos para prevenir estos episodios, adaptarse a las necesidades de las pacientes y prestar mayor atención a la necesidad de atención psicológica.