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En plena alerta por el crucero del hantavirus o la emergencia del ébola en África, la Unión Europea ha publicado un listado con los animales que pueden introducir en Europa enfermedades peligrosas para el ganado y las personas. Aunque el documento es muy técnico, la conclusión es sencilla: los virus y parásitos no llegan solos. Necesitan "taxistas animales" para moverse de un país a otro. El informe de la EFSA funciona como una hoja de ruta para que la UE se prepare ante futuras amenazas sanitarias, donde el control de las enfermedades zoonóticas es prioritario.
Garrapatas: pequeñas, resistentes y muy peligrosas
Las garrapatas aparecen entre los principales vectores señalados por la EFSA. Estos parásitos pueden transportar la bacteria Borrelia burgdorferi —causante de la enfermedad de Lyme— o el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Según el informe, suelen moverse pegadas a animales salvajes, ganado o mascotas, usándolos como vehículo. Eso explica por qué resulta muy necesaria la vigilancia y el control de la fauna salvaje, así como una correcta prevención en los animales domésticos.
Mosquitos y el riesgo aéreo de enfermedades zoonóticas
Los mosquitos son otro de los grandes protagonistas del informe europeo. No solo transmiten enfermedades conocidas en humanos, sino que llevan virus que afectan gravemente al ganado y a los caballos. Estas enfermedades zoonóticas preocupan a la EFSA ante el riesgo de que mosquitos infectados lleguen viajando dentro de aviones desde zonas afectadas. Entre las patologías que podrían introducir están la encefalitis japonesa, la fiebre del Valle del Rift o varias encefalitis equinas. En el caso del virus del Nilo Occidental, además, pueden expandirse por el viento o desplazarse gradualmente desde países cercanos.
Culicoides: casi invisibles en el viento
Poca gente conoce a los Culicoides, unos insectos voladores diminutos parecidos a mosquitos, pero Bruselas les presta mucha atención. Son responsables de transmitir la lengua azul o la peste equina africana. Tienen una capacidad preocupante: el viento puede arrastrarlos a grandes distancias. Un brote detectado en otro país podría llegar a territorio europeo sin mover animales infectados. La lengua azul preocupa porque ya existen zonas afectadas cerca de la UE y porque estos insectos también viajan escondidos en vehículos terrestres, propagando estas enfermedades zoonóticas.
Flebótomos y moscas picadoras: amenazas domésticas y ganaderas
Otro insecto bajo vigilancia es el flebótomo, un pequeño mosquito conocido por transmitir Leishmania infantum, responsable de la leishmaniosis. Vuelan poco (menos de 100 metros), pero su expansión gradual a nuevos territorios preocupa a los expertos. Además, perros y gatos actúan como reservorios de la enfermedad, siendo clave el control de mascotas. Por su parte, las moscas picadoras que atacan al ganado también están en el radar. Aunque no recorren enormes distancias, transmiten patologías entre animales cercanos o viajan en vehículos, como la anemia infecciosa equina o la dermatosis nodular contagiosa.
Aves migratorias: portadoras involuntarias
El informe también señala a las aves migratorias como vía de entrada del virus del Nilo Occidental. Cada año millones de aves cruzan continentes enteros y pueden transportar virus sin mostrar síntomas evidentes. Por eso, los movimientos migratorios son una de las grandes preocupaciones sanitarias internacionales frente a la expansión de enfermedades zoonóticas. El papel de las aves migratorias ha sido fundamental en la expansión internacional de la gripe aviar, aunque no esté recogido en el informe de la EFSA.
Perros, gatos, zorros y el ganado
No solo los insectos están bajo vigilancia. La EFSA considera que algunos mamíferos también ayudan a expandir enfermedades. En el caso de la leishmaniosis, los perros y gatos son relevantes, pero el informe también menciona a zorros rojos y liebres como posibles reservorios. Asimismo, el movimiento de animales vivos sigue siendo una de las rutas más importantes para introducir patógenos. Caballos, vacas, ovejas, cabras o camélidos transportan distintos virus y parásitos entre países, especialmente a través del comercio internacional, facilitando la difusión de enfermedades zoonóticas.
Controles veterinarios y vigilancia epidemiológica
Para frenar estas amenazas, Bruselas insiste en reforzar los controles veterinarios y la vigilancia epidemiológica. El cambio climático y el transporte globalizado facilitan que los vectores colonicen nuevos territorios. Anticiparse a estas amenazas y vigilar de cerca las enfermedades zoonóticas es la única forma de blindar la salud pública europea.
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