Durante el verano, si no cuidas tu salud digestiva los cambios en la alimentación, el calor y el ritmo de vida más relajado pueden causar molestias digestivas como acidez, indigestión, hinchazón, estreñimiento o intoxicaciones alimentarias.
La dieta NiMe se basa en alimentos naturales como verduras, legumbres y cereales integrales, con pequeñas porciones de carne. Evita los procesados, el trigo, los lácteos de vaca y la carne roja.
Las frutas y verduras nos aportan fibra. Sin embargo, aunque con el tiempo mejoran la salud del intestino, pueden causarnos gases e hinchazón. Si no estamos acostumbrados, hay que comerlas de forma gradual.
Una reciente investigación demuestra que la alimentación infantil está relacionada con el riesgo de generar enfermedades digestivas inflamatorias en la edad adulta.
Un estudio danés descubre que un desayuno alto en proteínas aumenta saciedad y concentración. Limitaciones en las muestras destacan necesidad de más investigación sobre impacto a largo plazo.