¿Cómo funcionan las alertas sísmicas en los móviles? La explicación tras los terremotos de Venezuela

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Smartphones con alertas sísmicas

Lectura fácil

Los dos terremotos registrados en Venezuela en 2026 dejaron, además de importantes daños y una enorme repercusión en redes sociales, una imagen que se repitió en decenas de vídeos compartidos por los propios ciudadanos: los teléfonos móviles emitiendo alertas sísmicas. En muchas grabaciones, los usuarios mostraban cómo habían recibido una notificación advirtiendo del seísmo instantes antes de sentir el temblor. En otros casos, la alerta llegaba cuando el movimiento del suelo ya había comenzado.

Estas escenas han reabierto una pregunta habitual cada vez que se produce un gran terremoto: ¿pueden los teléfonos móviles predecir un seísmo? La respuesta es clara: no. Sin embargo, sí pueden avisar de un terremoto que ya ha comenzado y ofrecer unos segundos, e incluso decenas de segundos en determinadas circunstancias, para buscar protección antes de que lleguen las sacudidas más intensas.

Existen dos sistemas distintos para enviar alertas sísmicas

Las notificaciones que reciben los ciudadanos pueden proceder de dos mecanismos completamente diferentes.

El primero corresponde al sistema oficial de Protección Civil. Funciona de forma similar a las alertas que muchos usuarios reciben cuando existe riesgo de lluvias torrenciales, inundaciones u otras emergencias. Estos avisos se transmiten mediante un sistema de radiofrecuencia conocido como Cell Broadcast, que permite enviar mensajes simultáneamente a todos los teléfonos situados en una zona concreta, incluso aunque no dispongan de conexión a internet o datos móviles. Se trata del canal oficial utilizado por las autoridades para comunicar situaciones de emergencia.

El segundo sistema es el desarrollado por Google para los dispositivos Android. En este caso, el aviso no depende exclusivamente de las autoridades, sino del propio funcionamiento de millones de teléfonos inteligentes repartidos por todo el mundo. Cuando los sensores de movimiento detectan vibraciones compatibles con un terremoto, la información por alertas sísmicas se envía automáticamente a los servidores de la compañía, que analizan si realmente se está produciendo un seísmo.

Un móvil no predice un terremoto

Aunque muchas personas interpretan estas notificaciones como una predicción, los expertos insisten en que no lo son.

Actualmente no existe ninguna tecnología capaz de anticipar un terremoto con minutos u horas de antelación, del mismo modo que ocurre con las previsiones meteorológicas. Ni los teléfonos móviles, ni los sismómetros más avanzados, ni ningún otro instrumento disponible hoy en día pueden conocer cuándo va a producirse exactamente un terremoto.

Lo que sí hacen estos sistemas es detectar el fenómeno en sus primeros instantes y aprovechar el tiempo que tardan en propagarse las diferentes ondas sísmicas para alertar a quienes todavía no han sentido las sacudidas más fuertes.

La clave está en las ondas P y las ondas S

El funcionamiento de estas alertas sísmicas se basa en la propia física de los terremotos.

Según explica el geólogo y divulgador científico Nahúm Méndez Chazarra, las primeras ondas que genera un seísmo son las denominadas ondas P o primarias. Estas viajan a mayor velocidad y producen vibraciones relativamente suaves.

Cuando los sensores oficiales detectan estas primeras ondas, los sistemas calculan rápidamente la localización del terremoto, estiman su magnitud y determinan si resulta necesario emitir una alerta.

Después llegan las ondas S o secundarias. Estas avanzan más lentamente, pero concentran la mayor parte de la energía destructiva y son responsables de las sacudidas más violentas que experimentan los edificios y las personas.

Ese pequeño desfase entre ambas ondas es precisamente el margen de tiempo que aprovechan los sistemas de alerta temprana. Dependiendo de la distancia entre el usuario y el epicentro del terremoto, ese intervalo puede ser de apenas unos segundos o alcanzar varias decenas de segundos, suficientes para ponerse a cubierto.

Android convierte millones de teléfonos en pequeños detectores sísmicos

Desde 2021, Google incorporó a Android un sistema que transforma millones de teléfonos móviles en una gigantesca red mundial de detección sísmica.

Cuando un dispositivo permanece en reposo y su acelerómetro registra una vibración compatible con un terremoto, envía automáticamente una señal anónima junto con una ubicación aproximada a los servidores de la compañía.

Si numerosos móviles de una misma zona comunican simultáneamente un patrón similar, el sistema interpreta que probablemente se está produciendo un seísmo. A partir de esa información estima la ubicación del epicentro y la magnitud del terremoto, realizando un trabajo muy parecido al de una red tradicional de sismómetros.

Una vez confirmado el evento, las alertas sísmicas se envían a los usuarios que todavía pueden beneficiarse de ese margen de tiempo antes de la llegada de las ondas más destructivas.

Los acelerómetros tienen limitaciones

Pese a su utilidad, los teléfonos no sustituyen a los equipos científicos. Nahúm Méndez Chazarra recuerda que los móviles únicamente utilizan acelerómetros, unos sensores mucho menos sensibles que los sismómetros profesionales instalados por las redes oficiales. Eso significa que, cuando un teléfono detecta la vibración, el terremoto ya está siendo perceptible en esa zona.

Aun así, el sistema resulta eficaz porque utiliza miles de dispositivos funcionando al mismo tiempo. Cuando los móviles situados cerca del epicentro comienzan a registrar el movimiento, los usuarios que se encuentran más alejados todavía disponen de unos segundos para reaccionar antes de que lleguen las ondas S.

Un estudio confirma la eficacia del sistema

La utilidad del sistema de Google fue analizada en un estudio publicado en la revista científica Science en julio de 2025.

La investigación evaluó tres años de funcionamiento y concluyó que la plataforma detectó una media de 312 terremotos al mes, con magnitudes comprendidas entre 1,9 y 7,8.

Además, durante ese periodo se enviaron alertas sísmicas en 98 países para terremotos de magnitud igual o superior a 4,5. El estudio también constató que la precisión de las primeras estimaciones de magnitud había mejorado hasta igualar e incluso superar en algunos casos a la obtenida por redes sísmicas tradicionales.

En el caso de los dispositivos iPhone, Apple todavía no dispone de un sistema equivalente integrado en iOS.

Cómo activar las alertas sísmicas en Android

Los usuarios de Android pueden comprobar si disponen del sistema de alertas a través de la aplicación Emergencias, disponible en determinados dispositivos.

La aplicación aparece identificada como "Emergencias" tanto en Google Play como en el apartado de ajustes del teléfono. Desde allí es posible iniciar la configuración y verificar que las alertas sísmicas permanecen activadas.

Los expertos coinciden en que disponer de un sistema de avisos resulta muy útil, pero subrayan que conocer el protocolo de actuación puede marcar la diferencia durante una emergencia.

Las recomendaciones varían en función del lugar donde se encuentre cada persona y de las características del edificio. No es lo mismo permanecer en una construcción moderna, diseñada conforme a la normativa antisísmica, que en un inmueble antiguo o con posibles deficiencias estructurales.

En cualquier caso, la recomendación general es no salir corriendo al exterior mientras se está produciendo el terremoto.

El Instituto Geográfico Nacional aconseja aplicar la conocida pauta de "agacharse, cubrirse y agarrarse", alejándose de ventanas, muebles pesados, lámparas y cualquier elemento que pueda desprenderse.

Según explica Nahúm Méndez Chazarra, aunque la estructura principal de muchos edificios está preparada para soportar los movimientos sísmicos, los elementos exteriores como balcones, cristales, macetas, cornisas o tejas pueden desprenderse y caer a la calle. Por ello, abandonar el edificio durante el temblor puede resultar más peligroso que permanecer protegido en su interior hasta que finalicen las sacudidas.

Añadir nuevo comentario