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El Centro Penitenciario de Teixeiro continúa reforzando sus programas de reinserción social a través de iniciativas que promueven hábitos de vida saludables entre la población reclusa. Dentro de esta línea de trabajo, este miércoles acoge una conferencia impartida por el nutricionista Alberto Baliño Marqués, profesional especializado en nutrición deportiva y con experiencia vinculada al fútbol de alto nivel.
La actividad está dirigida a los internos del centro y tiene como objetivo acercar conocimientos sobre alimentación, rendimiento físico y bienestar personal. La charla se integra en una estrategia más amplia en la que el deporte desempeña un papel fundamental como herramienta educativa y de transformación personal.
Una apuesta por el deporte como vía de integración
La prisión coruñesa lleva años desarrollando programas que utilizan la actividad física como un elemento clave para favorecer cambios positivos entre los internos. Según explica el director del centro, José Ángel Vázquez, el deporte no se limita únicamente a la práctica de ejercicio, sino que forma parte de un modelo de intervención mucho más amplio.
El responsable penitenciario recuerda que Teixeiro cuenta con catorce módulos, de los cuales nueve están catalogados como módulos de respeto. Estos espacios buscan fomentar comportamientos socialmente aceptados, mejorar la convivencia y favorecer la adquisición de responsabilidades por parte de los internos.
Dentro de esa estructura existe un módulo específico centrado en el deporte y los hábitos saludables. Los participantes no solo realizan actividad física de manera regular, sino que también deben implicarse en propuestas formativas, educativas y de convivencia que complementan su proceso de reinserción.
Más allá del ejercicio físico
La experiencia acumulada durante años ha permitido comprobar que el deporte puede convertirse en una puerta de entrada hacia otros programas de tratamiento, formación y reinserción social. Según destaca José Ángel Vázquez, muchos internos que inicialmente muestran poca predisposición a participar en actividades educativas o terapéuticas terminan involucrándose gracias al atractivo que genera la práctica deportiva.
El director considera que esta metodología ofrece resultados especialmente positivos en personas con trayectorias penitenciarias complejas o con mayores dificultades para adaptarse a otros modelos de intervención. La motivación derivada de la actividad física facilita que los participantes asuman nuevas responsabilidades y se comprometan con objetivos de mejora personal.
A través de esta dinámica, los internos comienzan a integrarse en programas de formación, educación o tratamiento que contribuyen a preparar su regreso a la sociedad una vez finalizada la condena.
Un módulo consolidado desde hace más de una década
El módulo deportivo de Teixeiro inició su funcionamiento en 2011 y, desde entonces, ha mantenido una elevada aceptación entre la población reclusa. La demanda para acceder a este departamento continúa siendo significativa, lo que demuestra el interés que despierta entre los internos.
Además, algunos reclusos procedentes de regímenes más restrictivos son incorporados a este módulo como parte de su evolución dentro del sistema penitenciario. El acceso supone una oportunidad para demostrar capacidad de adaptación, compromiso con las normas y voluntad de participar en actividades orientadas al cambio personal para dar pasos hacia la reinserción social.
La continuidad del programa durante más de una década ha permitido consolidar una metodología de trabajo que combina ejercicio físico, disciplina y adquisición de hábitos saludables.
Aunque desde la dirección del centro prefieren evitar hablar de casos imposibles, sí reconocen que existen numerosos ejemplos de evolución positiva entre internos que inicialmente presentaban importantes dificultades de adaptación.
José Ángel Vázquez señala que algunos reclusos con historiales especialmente irregulares han experimentado cambios significativos tras integrarse en el módulo deportivo. La participación constante en las actividades, el respeto por las normas y la implicación en los distintos programas terminan generando progresos que resultan muy satisfactorios para los profesionales que trabajan en el centro.
La filosofía que inspira este modelo parte de una premisa sencilla: ofrecer oportunidades a todas las personas y buscar nuevas estrategias para llegar a quienes muestran una mayor resistencia a los programas tradicionales de tratamiento.
El módulo Nelson Mandela, otro referente en Teixeiro
Junto al programa deportivo, el Centro Penitenciario de Teixeiro cuenta con otra iniciativa ampliamente reconocida por sus resultados. Se trata del módulo Nelson Mandela, centrado en la inserción laboral de los internos.
Este proyecto funciona gracias a la colaboración entre Instituciones Penitenciarias y el Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar. Tras cerca de veinte años de trayectoria, se ha consolidado como una referencia en materia de preparación para el empleo.
Desde 2021, además, funciona como módulo mixto, permitiendo la convivencia de hombres y mujeres que participan en actividades encaminadas a mejorar sus posibilidades de acceso al mercado laboral una vez recuperen la libertad.
Para la dirección del centro, esta experiencia constituye un ejemplo de cooperación entre administraciones públicas y de aplicación de buenas prácticas en materia de reinserción social.
Uno de los datos que más llama la atención es el relativo a la reincidencia. De acuerdo con un estudio realizado por Instituciones Penitenciarias durante un periodo de diez años, más del 80 % de las personas que abandonan la prisión no vuelven a delinquir.
Los resultados son todavía más positivos entre quienes participan en programas específicos de tratamiento. En colectivos como agresores sexuales o condenados por violencia de género, los porcentajes de no reincidencia superan el 90 %.
Desde la dirección de Teixeiro consideran que estos datos ayudan a desmontar algunos prejuicios que todavía existen sobre el sistema penitenciario. El hecho de que el trabajo desarrollado en las prisiones transcurra en entornos cerrados dificulta, en muchas ocasiones, que la sociedad conozca los resultados de estas iniciativas.
Nutrición y salud para fortalecer la reinserción
La conferencia que impartirá Alberto Baliño Marqués se suma ahora a este conjunto de acciones orientadas a mejorar la calidad de vida de los internos. La alimentación equilibrada, el ejercicio físico y la adopción de rutinas saludables forman parte de una estrategia que persigue reducir el riesgo de reincidencia y facilitar la integración social futura.
La presencia de un especialista en nutrición deportiva ligado al fútbol de élite permite acercar conocimientos prácticos sobre el impacto de la alimentación en el rendimiento físico y el bienestar general.
Con iniciativas como esta, el Centro Penitenciario de Teixeiro refuerza una idea que guía buena parte de sus programas: el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación con la reinserción como meta, capaz de fomentar la responsabilidad, mejorar la convivencia y abrir nuevas oportunidades de futuro para las personas privadas de libertad.
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