El Orgullo denuncia el aumento del sexilio en España y la falta de derechos Lgtbi+

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Representantes de la Felgtbi+ y Cogam

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La Federación Estatal Lgtbi+ (Felgtbi+) y Cogam, el colectivo Lgtbi+ de Madrid, llamaron a una gran movilización social para la manifestación del Orgullo del próximo 4 de julio. Entre las principales denuncias que centrarán las protestas de este año se encuentran la alarmante obligación de miles de personas de recurrir al sexilio, la invisibilidad histórica que sufren las identidades intersex y un preocupante aumento de la Lgtbifobia en todos los estratos sociales. Las organizaciones advierten que los derechos conquistados corren peligro debido al avance de discursos reaccionarios.

Una marcha bajo el lema de la disidencia y la resistencia

Así se puso de manifiesto durante la multitudinaria rueda de prensa de presentación del Orgullo 2026, celebrada este miércoles en la capital. Las entidades convocantes señalaron con firmeza que la marcha recorrerá las calles principales de Madrid bajo el lema ‘¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia’, situando la denuncia del sexilio en el centro de sus reivindicaciones. Consideran que este despliegue es “más necesario que nunca” en un contexto de polarización política donde los avances sociales están bajo constante cuestionamiento público.

La presidenta de la Felgtbi+, Paula Iglesias, destacó numerosos motivos estructurales por los que aún es indispensable salir a manifestarse en masa. Entre ellos, denunció con especial énfasis la dolorosa obligación de vivir un sexilio cuando los entornos de origen se vuelven hostiles. A esto se suma la alarmante falta de reconocimiento de las personas no binarias e intersex, quienes continúan atrapadas en un vacío legal e institucional que vulnera su dignidad diaria.

Iglesias también puso el foco sobre la discriminación laboral y las múltiples violencias sufridas de forma sistemática en los entornos de trabajo. Estas situaciones perpetúan la precariedad de las identidades disidentes. Asimismo, alertó sobre la flagrante vulneración de derechos de las familias diversas y de colectivos con vulnerabilidad múltiple, como las personas Lgtbi+ migrantes, mayores, jóvenes o aquellas que viven con VIH. Para todas ellas, la falta de amparo institucional agrava su exclusión social.

El doloroso fenómeno del sexilio en las zonas rurales

Este concepto, conocido formalmente como sexilio, define el abandono forzoso que realizan muchas personas de sus pueblos o ciudades natales, generalmente rurales, hacia grandes urbes buscando libertad. Desgraciadamente, el sexilio sigue siendo la única alternativa de supervivencia para quienes no encuentran seguridad en sus comunidades originarias. Las estadísticas reflejan que este éxodo interno daña el arraigo familiar y divide comunidades enteras por prejuicios obsoletos.

Durante su intervención, la presidenta aportó datos escalofriantes, señalando que las agresiones contra el colectivo se han triplicado en solo dos años en el territorio nacional. Esta alarmante ola de violencia física y verbal tiene como origen directo los discursos de odio, los cuales legitiman la discriminación y se transforman rápidamente en acoso cotidiano. Ante esta grave crisis, Iglesias reclamó con urgencia un Pacto de Estado contra los discursos de odio enfocado en proteger a todos los grupos vulnerables.

Demandas legislativas y protección en el Congreso

Además de la movilización ciudadana, el colectivo mantiene su mirada en las instituciones políticas. Iglesias recordó que este jueves se vota en el Congreso una trascendental proposición de ley para condenar con penas de cárcel las terapias de conversión. Exigió a los representantes políticos que “ejerzan su responsabilidad democrática” para ilegalizar y castigar penalmente estas prácticas que constituyen auténticas torturas psicológicas.

“Demandamos seguridad en todos los ámbitos, porque estamos en todas partes”, defendió Iglesias ante los medios de comunicación. La líder activista recordó de manera contundente que “todas merecemos derechos y, si alguien queda atrás, no hay igualdad real”. Por ello, el Orgullo de este año busca consolidar un grito colectivo y orgulloso que resuene con fuerza en cada rincón del país, proyectando a España como un referente internacional de libertad.

Respuesta social frente a la impunidad institucional

Por su parte, el presidente de Cogam, Ronny de la Cruz, tomó la palabra para denunciar el impacto del clima político actual. Aseguró que cuando “se cuestionan los derechos desde tribunas públicas o instituciones”, se lanza un mensaje sumamente peligroso a la sociedad civil. Esto valida que personas intolerantes crean que pueden discriminar o agredir impunemente a los miembros del colectivo, rompiendo la convivencia pacífica.

De la Cruz recordó a los asistentes que el Orgullo “nació como una protesta frente a la violencia y la exclusión” en sus orígenes históricos. Décadas después, esta celebración estatal sigue siendo una herramienta fundamental para visibilizar las profundas desigualdades que persisten y para reclamar nuevos avances legislativos. Evitar el aislamiento y frenar el avance del sexilio es parte de esa lucha continua por la igualdad de oportunidades.

Finalmente, el presidente de Cogam hizo un llamamiento unitario para desbordar las calles de Madrid el próximo 4 de julio. “Salir a las calles este Orgullo es un acto de reivindicación, pero también de defensa de la democracia y de los derechos humanos”, concluvió. La marcha busca reafirmar que la diversidad enriquece enormemente a toda la sociedad española.

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