Una reciente investigación demuestra que la alimentación infantil está relacionada con el riesgo de generar enfermedades digestivas inflamatorias en la edad adulta.
La dieta FAFO es una opción saludable y sencilla para perder peso sin pasar hambre, adaptándose a cada persona. Se centra en hábitos equilibrados, permite indulgencias ocasionales y previene el "efecto rebote".