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En España, alrededor del 15 % de la población tiene diabetes, aunque muchos casos no están diagnosticados. Si bien suele controlarse con medicación, un mal manejo o diagnóstico tardío puede causar complicaciones graves, incluyendo discapacidad. Según la Dra. María José Picón, la discapacidad depende de la gravedad y el impacto en la vida diaria, siendo evaluada por entidades administrativas.
Cinco millones de personas en España tienen diabetes
En España, alrededor de cinco millones de personas, el 15 % de la población, tienen diabetes, aunque muchos casos no están diagnosticados. Mientras que la mayoría puede controlarse con medicación, en algunos casos la falta de control o un diagnóstico tardío causa complicaciones graves, incluso discapacidad o dependencia.
Aunque no se considera una enfermedad que afecte principalmente a la discapacidad, la diabetes puede derivar en discapacidad dependiendo de su impacto en la vida diaria. Según la Dra. María José Picón, vicepresidenta de la Sociedad Española de Diabetes, los criterios para valorar la discapacidad deben ser objetivos, pero factores como el estrés, el miedo a descompensaciones y las limitaciones en la calidad de vida generan retos y estigma para las personas con esta enfermedad.
¿Cómo afecta esta enfermedad a las personas con discapacidad?
La diabetes puede ser considerada una causa de discapacidad bajo ciertos factores específicos, según explica la Dra. María José Picón. Estos son los principales elementos a tener en cuenta:
- Medicación crónica: Personas que necesitan tratamientos regulares, como la insulina, para controlar la glucosa en sangre.
- Descompensaciones recuentes: Episodios graves de hipoglucemia o hiperglucemia que pueden llevar a hospitalizaciones recurrentes.
- Complicaciones avanzadas: Problemas como nefropatía, retinopatía, neuropatías, afecciones cardiovasculares o amputaciones, que afectan de forma significativa la autonomía de la persona.
En general, la discapacidad y esta enfermedad se reconoce más en casos de complicaciones graves o internaciones frecuentes, pero debe alcanzar un 33 % para acceder a beneficios económicos o servicios prioritarios. Un mal control glucémico, por sí solo, no se considera causa de discapacidad.
¿Cómo se puede reducir el riesgo y controlar la enfermedad?
Para reducir el riesgo de discapacidad asociada a esta enfermedad, es crucial un buen control de la enfermedad, que incluye adherencia a los tratamientos, seguimiento médico regular y acceso a los avances terapéuticos disponibles.
Sin embargo, como subraya la Dra. María José Picón, no debe culpabilizarse a los pacientes cuya diabetes derive en complicaciones, ya que factores como la complejidad de la enfermedad o condiciones de salud adicionales también influyen.
Algunas personas enfrentan formas difíciles de manejar esta enfermedad, lo que puede llevar a complicaciones pese a sus esfuerzos. En estos casos, es fundamental ofrecer apoyo social y laboral.
Esto incluye facilitar ajustes razonables en el entorno de trabajo, como permitir pausas para medir la glucosa, administrar insulina o atender alertas del sensor, garantizando así que puedan realizar sus actividades con normalidad. La respuesta de la sociedad debe ser de comprensión y respaldo, no de estigmatización.
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