Caminar es una forma sencilla de mantenerse activo después de los 60 y cuidar la salud cardiovascular. Subir escaleras añade un mayor trabajo muscular y ayuda a mantener la fuerza y la potencia de las piernas.
Combinar ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza puede mejorar la salud y ayudar a vivir más y mejor. El cardio beneficia al corazón y los pulmones, mientras que la fuerza conserva la masa muscular, la autonomía y el equilibrio.
Un estudio realizado con más de 89.000 personas concluye que concentrar la actividad física en uno o dos días del fin de semana puede aportar beneficios para la salud cardiovascular similares a los de quienes entrenan de forma más repartida durante la semana.
La hora a la que se hace ejercicio podría influir en el control de la glucosa. Algunos estudios señalan beneficios de la actividad física por la tarde, especialmente en personas con prediabetes.
No es necesario mantener la posición durante muchos minutos para que sea efectivo. Lo importante es hacerlo con buena técnica durante unos segundos, activando bien el abdomen, los glúteos y los hombros para obtener mejores resultados.
Aprender la postura adecuada para caminar, el movimiento de los brazos y la pisada correcta es clave para convertir tus caminatas en una fuente inagotable de salud.