WWF alerta de que España no podrá frenar los incendios forestales extremos solo con más medios de extinción

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Incendio forestal en Orense en 2025

Lectura fácil

WWF España advirtió que el país no podrá hacer frente a los nuevos incendios forestales extremos, considerados como inextinguibles por muchos especialistas, solo con más medios de extinción si antes "no transforma el territorio, recupera paisajes agroforestales más resistentes y aumenta la inversión en prevención".

La organización lanzó esta alerta tras un 2025 que consideró el peor del siglo, con cerca de 355.000 hectáreas arrasadas, 63 grandes siniestros y una emergencia concentrada en apenas dos semanas, cuando ardió el 90 % de toda la superficie quemada durante el año. Coincidiendo con la presentación de su informe anual, ‘Incendios extremos: el reto de adaptar el territorio’, reiteró que fue uno de los más graves de la serie histórica.

Un modelo obsoleto ante la nueva generación de incendios forestales y el cambio climático

El documento subraya que el pasado año marcó un punto de inflexión por "la concentración de emergencias de gran magnitud en muy poco tiempo". En solo dos semanas ardió el 90 % de toda la superficie afectada, una situación límite que "saturó los medios de extinción, dificultó las evacuaciones y redujo la capacidad de los equipos de emergencias para controlar varios frentes de forma simultánea". En total, la crisis dejó ocho personas fallecidas, 79 heridas y más de 42.000 evacuadas. Aunque el número total de siniestros descendió hasta 8.199, WWF advirtió de su gravedad: se registraron 63 grandes emergencias, aquellas que superan las 500 hectáreas, y 47 de ellas se produjeron solo en agosto. Además, cinco superaron las 20.000 hectáreas.

Uno de los focos más preocupantes fue el noroeste peninsular, donde se concentraron 32 grandes fuegos y el 75 % de la superficie afectada en España. Para la organización, estos datos confirman las advertencias que ya lanzó en 2018 en el informe ‘El polvorín del noroeste’. WWF sostiene que estos desastres muestran los límites de un modelo que considera “obsoleto” ante el nuevo contexto climático. Según sus datos, actualmente el 78 % de los recursos se dedica a la extinción, con entre 600 y 700 millones de euros al año, mientras que solo un 12 % se destina a prevención, gestión forestal y adaptación del paisaje, unos 180 millones anuales.

Factores de riesgo y el impacto de la actividad humana

WWF identifica en su estudio como principales factores de riesgo "la crisis climática, la escasa inversión en prevención, el uso arraigado del fuego en el entorno rural, el abandono del paisaje agroforestal, la falta de gestión de los montes y la ausencia de una planificación territorial suficiente". Recuerda que el 95 % de los 8.800 incendios forestales que se producen de media cada año tienen origen humano, principalmente "por el uso del fuego como herramienta de gestión en zonas rurales". El cinco por ciento restante corresponde a rayos, por lo que la organización considera que existe un amplio margen de actuación para evitar muchos de estos siniestros ambientales.

También se denuncia el desconocimiento de las causas reales. Según el informe, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico desconoce el origen de más del 12% de los fuegos, mientras que el Seprona estima que hasta el 60 % no llegan a esclarecerse. A ello se suma, según WWF, la desinformación y la difusión de bulos en medios y redes sociales durante las crisis por incendios forestales. La organización advertir de que este fenómeno nocivo "desplaza el debate público de las causas reales y dificulta la adopción de soluciones basadas en la ciencia".

“Necesitamos un cambio de estrategia que vaya más allá de la extinción y aborde una gestión integral basada en la prevención y la adaptación del territorio hacia mosaicos agroforestales, una planificación territorial preventiva y recursos suficientes para hacer frente a las emergencias”, explicó la especialista en incendios forestales de WWF España Lourdes Hernández. La organización considera necesario "un amplio acuerdo político para abordar la prevención y adaptación del territorio ante el riesgo de incendios forestales". Valora como punto de partida la iniciativa de un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, pero advierte de que "debe traducirse en compromisos concretos, financiación suficiente y políticas coherentes que integren biodiversidad, agua, energía, producción de alimentos y territorio".

La urgencia de crear paisajes más resilientes

El informe defiende que la recuperación de usos agroforestales tradicionales, como la ganadería extensiva y la agricultura, junto con la restauración ecológica, diseña paisajes más resilientes y ecosistemas mejor adaptados a la crisis climática. Entre sus propuestas, WWF reclama aumentar la inversión en prevención y adaptación; identificar y cartografiar zonas de alto riesgo de incendios forestales y zonas estratégicas de gestión; impulsar mosaicos agroforestales; apoyar la ganadería extensiva; y gestionar cada año al menos el uno por ciento de la superficie forestal nacional. También pide un Plan Nacional de Restauración Ecológica ambicioso, planes de autoprotección, una metodología homogénea, financiación adecuada y una fiscalidad verde.

Añadir nuevo comentario